10. abril 2026
COSAS QUE APRENDÍ BASTANTE TARDE
2. Creer está bien, pero hay cosas mejores
Hay una idea muy repetida que, sin embargo, es verdad:
todo empieza por creer que puedes.
Henry Ford lo resumió con precisión:
creas que puedes o que no puedes, estás en lo cierto.
Pero con los años he aprendido que eso no basta.
Porque creer, sin actuar, es una forma preciosa… de no hacer nada.
Es como pedir que te toque la lotería sin comprar el décimo.
Lo que marca la diferencia es empezar.
No hace falta hacerlo perfecto.
Ni siquiera bien.
Basta con empezar.
Porque cuando uno empieza, aunque sea torpemente,
las cosas empiezan a moverse.
Y lo que al principio parecía imposible
empieza a parecer solo improbable
Hasta que, en ocasiones, se convierte
En algo mejor de lo que imaginabas.